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Empleatones ZEDE Honduras

(LaTribuna/Contra Corriente) – EL desarrollo económico y social en Honduras, despegó exitosamente con las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE), que, desde su creación en la Constitución de la República, en la Ley Orgánica de ZEDE y la validación de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, han facilitado y permitido progresivamente la inversión nacional y extranjera en zonas con diverso y gran potencial de crecimiento económico en el país.

Actualmente a través de los empleatones ZEDE, se están generando volúmenes importantes de empleos, sin discriminación alguna por lugar de residencia o procedencia, sexo, origen, raza, religión, lengua, afiliación política o cualquier otra condición; y esa apertura es la garantía de derechos humanos hecha realidad, además de constituir la progresividad de los derechos económicos, sociales, culturales de la hondureñidad.

Los hondureños, son personas honestas, capaces y con ganas de salir adelante y ahora han encontrado en las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) una oportunidad real y sostenible de transformación de sus condiciones de vida; y no lo digo yo, lo dicen ellos en sus historias narradas: “La verdad es que desde que salí de mi casa le pedí a Dios, que todos los que viniéramos hoy encontremos un poquito de empleo”, dijo Juan Carlos González, residente en Tegucigalpa, mientras esperaba su turno para entregar su hoja de vida para una oportunidad laboral en las instalaciones del Instituto de Formación Profesional (Infop), en Tegucigalpa, Francisco Morazán, durante un evento denominado “Empleatón”.

“Juan Carlos González no trabaja desde 2018 y ha sido su esposa, con un empleo a medio tiempo, quien ha mantenido el hogar desde entonces. “Yo espero que no solo yo tenga la oportunidad, sino todos, porque aquí, como usted sabe, somos bastantes los desempleados y más que todo, la canasta básica también es un volumen bastante grande”, agregó el ciudadano.” https://contracorriente.red/2021/09/04/honduras-ejecuta-su-programa-empleaton-en-torno-a-las-zede/

La inversión nacional y extranjera de buena fe, encuentra atractiva la plataforma ZEDE, porque los impuestos fiscales y regulatorios que ellos pagan, permiten la sostenibilidad de la empleabilidad a largo plazo, lo cual garantiza la reactivación acelerada de la economía, para el desarrollo integral de los hondureños; además los inversionistas reconocen los límites que sobre sus operaciones les impone la Constitución de la República, las leyes derivadas y la institucionalidad de gobierno existente para dar el debido seguimiento y control de sus políticas empresariales y la responsabilidad social desarrollada en las comunidades colindantes con las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico.

Al respecto, el inversionista señor Víctor Wilson, ha posicionado un enfoque económico interesante sobre las ZEDE, a través de la tiranía de los números, en el cual plantea que Honduras mínimamente necesita la creación de un millón de empleos para lo que requiere una inversión de 40 billones de dólares o más y el sistema económico nacional no tiene el capital necesario para alcanzar ese nivel de empleo digno requerido para la población, por lo que se debe atraer la inversión extranjera, sino estaríamos ante una condena de pobreza, por lo menos de cuatro generaciones de hondureños. La ZEDE para el inversionista, fortalece la capacidad de competitividad y atracción del país para la inversión extranjera.

Ante la necesidad social de trabajo, solo “los hechos” demuestran “la realidad” sobre las ZEDE y el ciudadano(a) que anda librando sus batallas en las calles, necesitado de oportunidades de trabajo, poco o casi nada le interesa que se hagan foros de desprestigio y falacias argumentativas, en los que el objetivo es erradicar las Zonas de Empleo, porque las consideran mecanismos de expropiación, despojo y expulsión; sin embargo, en este juego de interpretaciones personales políticas, los que se oponen a las ZEDE, son los que realmente expropian a los más necesitados de las oportunidades de empleo para salir avante en la vida, los despojan de sus sueños de superación personal y familiar y los expulsan de su núcleo mínimo de derechos humanos y deberes ciudadanos, a los cuales tienen derecho y que conllevan el deber de cumplir con excelente desempeño.

Consecuentemente, las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE), son mecanismos económicos compatibles con una estrategia de garantía de los derechos humanos, porque flexibiliza la rígida institucionalidad, que históricamente no ha permitido los volúmenes de inversión necesaria para la generación de empleos masivos en el país.

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